En conferencia de prensa, el presidente del «Millonario» afrontó el delicado presente deportivo tras seis derrotas consecutivas. Confirmó que Thiago Almada costó 20 millones de euros, anunció la venta de Castaño y lanzó duras críticas contra el arbitraje local.
En un clima de fuerte tensión institucional y deportiva, el presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, brindó una conferencia de prensa desde el Estadio MÁS Monumental para abordar el momento que atraviesa el club. El máximo dirigente admitió sin rodeos que la racha negativa que atraviesa el primer equipo «es grave», aunque intentó llevar calma a los socios asegurando que la institución cuenta con la solvencia financiera e infraestructura necesaria para revertir la situación.
Di Carlo hizo autocrítica sobre el manejo interno con los futbolistas apartados en el predio de Cantilo, reconociendo que, si bien la decisión fue estrictamente deportiva, «la forma de separarlos fue un error» y confirmó que tomó contacto directo con Germán Pezzella para ofrecer disculpas. En paralelo, ratificó de forma contundente la continuidad de Eduardo Coudet como director técnico, señalando que lo ve con fuerzas y que cuenta con el respaldo total de la Comisión Directiva y del plantel.
En materia económica, el presidente defendió las compras realizadas al detallar que se concretaron «tres mercados en uno». En este marco, confirmó que el fichaje de Thiago Almada representó una inversión de 20 millones de euros por la totalidad de su pase, mientras que en el rubro salidas cerró la transferencia de Castaño al fútbol de Brasil por 5 millones de dólares por la mitad de su ficha. Hacia el cierre de su alocución, disparó fuertemente contra la AFA y los desempeños arbitrales, denunciando que River se vio sistemáticamente perjudicado en los últimos cinco compromisos.








