En diálogo con Radio Colón, el Dr. Gustavo Ortiz analizó el devastador terremoto en Colombia y la peligrosidad inherente a la región de Cuyo. Remarcó la necesidad histórica de mantener controles estrictos en la edificación sismorresistente y advirtió que el fuerte ajuste presupuestario en el Conicet y la universidad pública impactará negativamente en la investigación geofísica en San Juan.
El reciente terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia y Venezuela volvió a encender las alarmas sobre el riesgo sísmico y la preparación urbana. En una entrevista concedida a los periodistas Adrián Tejada y Cintia Rodríguez en el programa La Manija, por Radio Colón, el Dr. Gustavo Ortiz, director del Observatorio Sismológico del Conicet en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), instó a fortalecer la conciencia preventiva y denunció los recortes en la investigación científica nacional.
Ortiz recordó que el sur de San Juan y el norte de Mendoza constituyen la zona de mayor peligrosidad sísmica de Argentina. «Esa realidad es de siempre. Hay que diferenciar entre la subducción profunda de la placa de Nazca a más de 100 km, que genera la mayoría de los sismos diarios, y los terremotos más devastadores que ocurren a menos de 40 km de profundidad», explicó el especialista. Respecto a las imágenes del colapso de edificaciones en Colombia, señaló que dejan en evidencia fallas de vulnerabilidad estructural, especialmente en construcciones de tres o cuatro pisos con ‘plantas libres’ en la base.
El impacto del desfinanciamiento en la investigación sísmica y el IMPRES
Consultado sobre la capacidad de respuesta y prevención local ante eventuales catástrofes, el científico sanjuanino advirtió sobre el panorama sumamente crítico que atraviesa el sistema científico-tecnológico y la educación pública en el país debido a la falta de fondos.

«Estamos atravesando una crisis muy grande por el desfinanciamiento en la universidad y en el Conicet. Hay fuga de científicos, reducción de becarios y recortes drásticos que nos impiden realizar salidas a terreno para estudiar las fallas. Mover camionetas y combustible hoy es muy caro y todo esto va a impactar negativamente», lamentó Ortiz. Asimismo, se refirió al cambio institucional del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES): «Ha sido degradado en su rango institucional, lo que trae reestructuraciones e incertidumbre sobre su funcionamiento en el corto plazo», concluyó.







