Tras las versiones que indicaban una supuesta maniobra de emergencia realizada por un joven inexperto, el presidente de la entidad, Pablo Dingevan, desmintió los rumores. El piloto nunca perdió el control y el pasajero afectado se encuentra fuera de peligro
Lo que comenzó como un rumor de tintes cinematográficos terminó siendo una demostración de profesionalismo. Luego de que circulara la versión de que un joven había tenido que tomar los mandos de una aeronave ante la descompensación de su padre, desde el Aeroclub de Pocito salieron a poner claridad sobre los hechos ocurridos este mediodía.
El protocolo por encima del pánico
Según explicó Pablo Dingevan, presidente de la institución, el vuelo fue comandado en todo momento por Javier Valverde, socio del club y único piloto habilitado de la familia. El incidente de salud no afectó a quien pilotaba, sino a su padre, quien viajaba como pasajero.
«Él es piloto; su padre no lo es. Ambos son médicos, pero el único piloto es Javier», precisaron desde el club para descartar cualquier tipo de improvisación en el aterrizaje.
El episodio se originó mientras sobrevolaban la zona de los diques de Ullum. En ese punto, el pasajero sufrió una baja de presión arterial. Ante la situación, Valverde mantuvo la calma, notificó la novedad por radio y puso rumbo inmediato hacia la pista de Pocito bajo protocolos de seguridad estándar.
Asistencia inmediata
Al aterrizar «sin ninguna novedad», el piloto aprovechando también su formación como médico asistió a su padre en una sala climatizada del club mientras aguardaban la llegada de la ambulancia.
Aunque el servicio de emergencias médicas presentó cierta demora, el pasajero permaneció consciente y estable en todo momento. Finalmente, fue trasladado a un centro asistencial por prevención. Desde el Aeroclub confirmaron que el hombre ya se encuentra fuera de peligro y que el evento fue, en definitiva, un procedimiento técnico manejado con total pericia.






