Se trata de la iniciativa más grande presentada hasta el momento bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El plan «Argentina LNG» abarca producción en Neuquén, un gasoducto sin precedentes hacia Río Negro y dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías. Generará hasta 40.000 empleos en el pico de obra y proyecta exportaciones anuales por US$10.000 millones a partir de 2031.
YPF formalizó este jueves su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con una propuesta de escala monumental: un desembolso acumulado de US$51.000 millones destinado a transformar el gas de Vaca Muerta en Gas Natural Licuado (GNL) para su venta a los mercados internacionales. La iniciativa se consolida como la mayor inversión privada registrada bajo el marco de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios de la Ley 27.742.
«La adhesión al RIGI es un paso fundamental para abrir una nueva etapa para la Argentina como exportador global de energía. Es una plataforma de crecimiento que generará empleo, desarrollo tecnológico y proveedores locales», afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF. El proyecto prevé una demanda de US$15.000 millones en compras a proveedores nacionales, además de generar 20.000 puestos de trabajo anuales promedio durante la construcción (2026-2030), alcanzando picos de hasta 40.000 puestos en su tercer año.

Gasoducto gigante, barcos factoría y exportaciones millonarias
El esquema operativo conectará la cuenca neuquina con la costa atlántica de Río Negro mediante un gasoducto dedicado de 527 kilómetros y 48 pulgadas de diámetro (inédito en el país), con capacidad para transportar cerca de 100 millones de metros cúbicos diarios desde Meseta Buena Esperanza hasta Sierra Grande. En el Golfo San Matías operarán dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales (MTPA), proyectando ingresos por exportaciones del orden de los US$10.000 millones por año durante dos décadas a partir de su puesta en marcha en 2031.

Para la primera etapa (hasta 2031), el desembolso previsto rondará los US$29.000 millones, financiados mayormente en los mercados internacionales mediante el esquema de project finance estructurado con JP Morgan y respaldado por contratos de largo plazo. El proyecto califica además como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), garantizando 30 años de estabilidad fiscal y exención de retenciones para consolidar a la Argentina como un actor clave en el mapa energético mundial.








