El mundo del boxeo despide a uno de sus mayores símbolos de resiliencia y lucha. Este jueves se confirmó el fallecimiento del exboxeador puertorriqueño Prichard Colón a los 33 años de edad, más de una década después de haber sufrido una severa e irreversible lesión cerebral en un combate profesional.
Una carrera prometedora truncada en su mejor momento
Nacido en Florida pero radicado desde los 10 años en Puerto Rico, Colón forjó una destacada trayectoria en el deporte de los puños. En 2010 se consagró con la medalla de oro en los 64 kilogramos del Campeonato Panamericano Juvenil y más tarde fue distinguido como Campeón Mundial Honorífico por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Tras debutar como profesional en 2012, acumuló un récord de 16 victorias (incluyendo un nocaut a Vivian Harris) y una sola caída.
La trágica noche de 2015 y su legado en la seguridad deportiva
El 17 de octubre de 2015, Colón se enfrentó al estadounidense Terrel Williams en Virginia. Durante el combate recibió reiterados golpes antirreglamentarios en la nuca que le ocasionaron una hemorragia cerebral y un grave traumatismo craneoencefálico. Tras pasar meses en coma y quedar con secuelas motoras permanentes, su caso obligó a las entidades internacionales a endurecer los protocolos médicos y sancionar con máxima rigurosidad los golpes prohibidos en el ring.








