El resonante caso del extrabajador de la morgue que ofrecía una falsa carrera universitaria llegó a una instancia clave en los tribunales sanjuaninos. El Tribunal de Impugnación, a través del juez Eduardo Raed, tiene un plazo de diez días para resolver la situación judicial de Daniel Gustavo Algarilla (59), sentenciado en primera instancia a 1 año y 6 meses de prisión condicional por el delito de estafa y defraudación por engaño.
Posturas encontradas ante la alzada
La revisión del fallo enfrenta a la Fiscalía y a la defensa con planteos diametralmente opuestos. El fiscal Guillermo Heredia solicitó formalmente elevar la condena a cuatro años de prisión efectiva, sosteniendo la gravedad y el perjuicio ocasionado a las alumnas estafadas. En contraposición, el abogado defensor Jorge Guillén exigió la absolución de Algarilla, argumentando que el acusado no era docente formal sino disertante contratado por dos institutos y apuntando contra las directoras de dichos establecimientos.
Cursado en una lomoteca y prácticas clandestinas en la morgue
La investigación destapó maniobras insólitas: prometía una carrera de «Eviscerador» con supuestos títulos y matrículas oficiales. Las estudiantes abonaban cuotas mensuales de hasta $30.000 y asistían a clases teóricas dictadas en la lomoteca del hermano de Algarilla. Posteriormente, ingresaban a la morgue del Hospital Marcial Quiroga simulando pertenecer a la Universidad Católica de Cuyo, donde manipulaban y abrían cadáveres y animales sin ningún tipo de aval institucional ni ministerial.








