El Tribunal Oral Federal N°1 de San Martín fijó penas de hasta 17 años de prisión para 25 miembros de una banda integrada por expolicías y civiles. Simulaban allanamientos, extorsionaban a acusados de narcotráfico y comercializaban los cargamentos incautados. La causa salpicó al exfiscal Claudio Scapolan.
En una sentencia histórica que destapó una red sistemática de corrupción estructural dentro de las fuerzas de seguridad, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de San Martín condenó a penas de hasta 17 años de prisión a 19 expolicías de la Provincia de Buenos Aires y a seis civiles. La banda utilizaba la estructura estatal para armar causas falsas, extorsionar a delincuentes investigados y quedarse con cuantiosos cargamentos de droga para su posterior venta.
El eje central del juicio oral fue el emblemático caso conocido como «Leones Blancos», ocurrido en diciembre de 2013 en una finca de Moreno perteneciente al clan Loza. Allí, los agentes simularon un secuestro de casi 500 kilos de cocaína a partir de un procedimiento fraguado con una denuncia trucha, mientras que se apropiaron de otra media tonelada de droga valuada en casi 3 millones de dólares que luego trasladaron a Santa Clara del Mar para comercializarla en la Costa Atlántica y el circuito clandestino.
El fallo, dictado por los jueces Silvina Mayorga, Héctor Sagretti y Daniel Gutiérrez, castigó duramente a las cúpulas policiales de las delegaciones de Drogas Ilícitas de Quilmes y San Isidro. Entre los condenados destacan el comisario Marcelo Di Rosa, el subcomisario Juan José Magraner y el subteniente Adrián Baeta con las penas más altas, además del comisario Roberto Okurzaty (17 años), efectivos de menor rango y abogados defensores inhabilitados por cohecho y extorsión. En simultáneo, la Justicia ordenó profundizar la investigación contra el destituido exfiscal provincial Claudio Scapolan por su presunta complicidad funcional.








