Un joven de 25 años fue asesinado de cuatro disparos (tres por la espalda y uno en la cabeza) y otro de 21 resultó gravemente herido tras presentarse en un presunto búnker de venta de estupefacientes. En la vivienda la Policía incautó armas de fuego, municiones y dosis de paco. Los agresores permanecen prófugos.
Un sangriento hecho de violencia conmocionó al partido bonaerense de Lanús. Un joven de 25 años fue acribillado y otro de 21 resultó con heridas de gravedad al ser atacados a balazos cuando acudieron a una vivienda señalada por los propios vecinos como un punto de narcomenudeo para exigir que cesara la venta de sustancias en la zona.
El violento episodio se produjo en la madrugada en inmediaciones de Pasaje Pilar, entre José León Suárez y Hornos. Tras un llamado de urgencia al 911 por múltiples detonaciones, efectivos policiales hallaron el cuerpo sin vida del muchacho de 25 años tendido en el umbral de la finca. En paralelo, el sobreviviente de 21 años ingresó de urgencia al Hospital Evita con impactos de bala en el muslo y la cadera, donde debió ser intervenido quirúrgicamente.
Cámaras de seguridad, secuestro de drogas y búsqueda de los prófugos
El análisis de las cámaras de monitoreo urbano permitió reconstruir la secuencia: los jóvenes arribaron en motocicleta al lugar para confrontar a los moradores y exigirles que dejaran de comercializar estupefacientes. Segundos después de ingresar al domicilio se desató la balacera. El sobreviviente, quien inicialmente había sido demorado, fue rápidamente desvinculado como sospechoso y pasó a condición de víctima al corroborarse la mecánica del ataque.
En la inspección del inmueble, el personal policial secuestró una pistola Bersa calibre .22, un arma de fabricación casera tipo «tumbera», 15 cartuchos de escopeta, proyectiles 9 milímetros, dinero en efectivo y siete envoltorios con paco, junto a libretas con anotaciones de comercialización.
La autopsia confirmó que la víctima fatal recibió cuatro disparos: tres en la espalda y uno en el cráneo. La causa quedó radicada en la UFI N°5 Descentralizada de Avellaneda-Lanús, que coordina intensos rastrillajes para dar con el paradero de los homicidas.








