El capitán y referente «Canalla» quedó muy golpeado tras caer 1-0 frente a Corinthians en Brasil y admitió que analizará los pasos a seguir en su carrera. Aunque tiene contrato vigente hasta junio de 2027, sus declaraciones encendieron las alarmas en Arroyito.
El golpe de la eliminación de la Copa Libertadores en octavos de final caló hondo en el seno de Rosario Central, pero principalmente en su máxima figura: Ángel Di María. Luego de la derrota 1-0 ante Corinthians en San Pablo jugando más de media hora con un hombre de más, el delantero de 38 años dejó abierta la puerta a una profunda reflexión sobre su futuro en el fútbol profesional.
Visiblemente afectado por no haber cumplido el anhelo de pelear el certamen continental, el campeón del mundo fue categórico en zona mixta: «Momento duro, porque mi sueño era otro, mis ganas eran otras, de poder continuar, pero es fútbol. Ahora va a tocar pensar y ver qué es lo que quiero seguir haciendo». La frase generó un cimbronazo inmediato en la institución rosarina, donde el «Fideo» es capitán, referente e ídolo absoluto.
El cotejo en el Arena Corinthians encerró además una fuerte carga emotiva para Di María, al disputarse en el mismo césped donde doce años atrás marcó el agónico gol ante Suiza en el Mundial de Brasil 2014. Respecto al trámite del partido, el atacante reconoció la falta de eficacia del equipo: «Tuvimos ocasiones para convertir, no fue el partido que deseamos hacer. En la ida podríamos haber hecho la diferencia, pero ellos con uno menos lograron convertirnos». Con un contrato renovado que se extiende hasta junio de 2027 (cuando cumpliría 39 años), el mundo auriazul aguarda en vilo la decisión final de su estrella.








