La causa judicial por presunto abuso sexual contra el dirigente gremial Walter Ferreri sumó nuevos detalles a partir del testimonio de la denunciante. La joven de 26 años, empleada en la recepción de un concurrido gimnasio de Capital, relató la secuencia de hostigamiento que padeció durante tres años y ratificó las pruebas aportadas ante la Justicia provincial.
Regalos invasivos, permanencia no consentida y pedido de auxilio
Según detalló la víctima, los episodios comenzaron cuando ingresó al establecimiento y se incrementaron con el tiempo. El denunciado concurría con obsequios de comida, permanecía durante largos lapsos en el mostrador para forzar conversaciones e incluso intentaba ingresar a la cocina y a sectores exclusivos del personal cuando ella se encontraba descansando. Frente a la incomodidad recurrente, la recepcionista debió solicitar la intervención de los directivos del gimnasio para fijar límites estrictos en el trato.
Causa en la UFI CAVIG y repercusión comunitaria
La joven radicó formalmente la denuncia en la Unidad Fiscal de Género (UFI CAVIG), acompañando el expediente con filmaciones de cámaras de seguridad que captaron el momento del presunto ataque físico. Tras hacer público el hecho en plataformas digitales, la damnificada aseguró haber recibido mensajes de otras clientas del lugar que advirtieron conductas similares, al tiempo que remarcó la importancia de avanzar hasta el esclarecimiento total del caso en los tribunales sanjuaninos.








