Lo que debía ser una jornada de análisis tras la contundente goleada de la Selección Argentina ante Zambia se transformó en un escenario de tensión e incomodidad. Mientras Lionel Scaloni brindaba su habitual conferencia de prensa, el clima se vio interrumpido por la irrupción de una persona ajena a la organización.
El intruso logró acceder al recinto y, frente a la mirada atónita de los presentes, se dirigió directamente al técnico de la Albiceleste para expresar su queja por el nivel de los rivales elegidos para los últimos amistosos del equipo nacional.
A pesar del desconcierto generado por el reclamo en medio del balance del partido, el entrenador intentaba explicar el desarrollo del juego cuando fue abordado por este reclamo sobre la jerarquía de los contrincantes. El episodio rompió la calma de una delegación argentina que, en lo deportivo, viene de mostrar una gran efectividad en la red.







