En medio de la creciente tensión institucional que sacude los cimientos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), una de las voces más autorizadas del vestuario albiceleste salió a marcar la cancha. Rodrigo De Paul, referente indiscutido de la Selección Argentina, se refirió a los conflictos que afectan a la conducción del fútbol nacional con un mensaje centrado en la cohesión y la neutralidad del plantel.
El mediocampista fue tajante al despegar a los futbolistas de las disputas dirigenciales que hoy dividen aguas en la calle Viamonte. «Nosotros no hacemos política», afirmó De Paul, buscando blindar la armonía del grupo que conduce Lionel Scaloni. Para el volante, el foco debe permanecer estrictamente en lo deportivo, especialmente en un año donde la estabilidad es clave para mantener la competitividad del seleccionado.
«Nuestra función es representar a la gente dentro de la cancha. En momentos de incertidumbre, lo más importante es que estemos todos juntos. Tenemos que unirnos por el bien del fútbol argentino», expresó el jugador.
Las declaraciones de De Paul no son casuales. Surgen en un contexto donde la intervención de la Inspección General de Justicia (IGJ) y las disputas por el modelo de gestión de los clubes han generado un clima de inestabilidad en la dirigencia deportiva.
Al hablar de «unión», el futbolista apela a una tregua simbólica que permita proteger el presente exitoso de la Selección de los ruidos externos. Para el hincha, estas palabras resuenan como un recordatorio de que, más allá de las estructuras de poder, el patrimonio más grande del deporte sigue siendo el sentido de pertenencia y el trabajo colectivo.
Horas después de la aclaración de De Paul, a la 1:18 de la madrugada, Claudio “Chiqui” Tapia publicó en sus redes sociales dos fotos significativas en este contexto: en la primera está con Lionel Messi y en la otra, con el propio De Paul.








