El índice elaborado por JP Morgan retrocedió hasta las 499 unidades durante las primeras operaciones del lunes gracias al repunte en los títulos Bonares y Globales. El mercado financiero intenta dejar atrás la volatilidad registrada a mediados de agosto, en una jornada donde la atención internacional se concentra en los rendimientos de la deuda estadounidense y el balance corporativo de Nvidia.
El riesgo país argentino mostró una marcada señal de distensión en el inicio de la semana financiera al recortar posiciones y quebrar la barrera de los 500 puntos básicos, revirtiendo la racha alcista observada a mediados de mes. La mejora del indicador se apoyó en una recuperación sostenida de la deuda soberana en dólares, con alzas promedio del 0,2% tanto en los títulos Bonares como en los Globales, llegando a tocar un mínimo intradiario de 499 enteros tras haber alcanzado un pico de 535 unidades la semana previa.
El comportamiento positivo de la renta fija local contrastó con el desempeño del mercado accionario, luego de que el índice S&P Merval en dólares acumulara un retroceso cercano al 12% a lo largo de agosto. Analistas financieros remarcaron que este ajuste obedeció primordialmente a factores domésticos y corrigió con mayor severidad sobre las acciones que sobre los títulos públicos, sin registrarse movimientos correlativos de igual magnitud en los spreads soberanos de países vecinos como Brasil, México o Chile.
En el contexto internacional, el mercado operó con relativa estabilidad en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años (4,71% anual), mientras que los principales índices bursátiles de Wall Street aguardan expectantes la presentación de los resultados trimestrales del gigante tecnológico Nvidia, cuyos ingresos proyectados rondan los 92.000 millones de dólares en el marco de la expansión global de la inteligencia artificial.








