Con casi mil firmas reunidas y la conformación de una comisión interprovincial, habitantes de Calingasta y la localidad mendocina buscan reactivar el proyecto vial valuado en 26 millones de dólares. El tramo pendiente se ubica en territorio de Mendoza y gestionan su inclusión en el Presupuesto Nacional 2027 junto a posibles aportes del sector privado y minero.
Una histórica demanda de conectividad interprovincial cobró nuevo impulso tras la conformación de una comisión autoconvocada de vecinos de Barreal (San Juan) y Uspallata (Mendoza), cuyo propósito central es lograr la pavimentación definitiva de los 37 kilómetros de ripio de la Ruta Nacional 149. La iniciativa, que ya cuenta con el respaldo formal de 978 firmas, tuvo su primer plenario en la sede de la Unión Vecinal de Barreal con el objetivo de elevar el reclamo ante los gobiernos provinciales, legisladores y autoridades nacionales.
El tramo sin asfaltar se encuentra emplazado en su totalidad dentro del territorio mendocino, dado que el sector correspondiente a San Juan ya cuenta con calzada pavimentada. La coordinadora de la comisión, Natalia Molina, explicó que el proyecto técnico data de 2019, cuando debió modificarse la traza original —desplazándola unos 300 metros al este en la zona de Tambillos— para proteger restos arqueológicos vinculados al Camino del Inca e incorporar pasos de fauna. Si bien aquella postergación derivó en la reasignación de fondos internacionales, actualmente existe una memoria técnica y planialtimetría actualizada por parte del 4° Distrito de Vialidad Nacional Mendoza.
La obra, cuyo costo oficial asciende a 26 millones de dólares, resulta estratégica para la región. De acuerdo con un relevamiento vecinal, el reclamo se sustenta en el desarrollo económico, el turismo y la reducción de costos logísticos hacia Chile, además de atender urgencias sanitarias por derivaciones médicas y evitar el aislamiento provocado por las lluvias. Frente a este panorama, la comisión determinó avanzar en dos frentes de gestión: solicitar la inclusión de la partida en el Presupuesto Nacional 2027 y articular con cámaras empresarias y compañías mineras de la zona para viabilizar esquemas de financiamiento público-privado.








