La medida de fuerza fue resuelta por CAPRESS y regirá este jueves 27 y viernes 28 de agosto en San Juan, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires. Reclaman por atrasos en los pagos de las cápitas y un desfasaje arancelario frente a los costos médicos. Solo habrá guardias mínimas para urgencias y código rojo.
El sistema de atención médica para los jubilados y pensionados ingresa en un escenario de extrema tensión. La Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social (CAPRESS) resolvió de forma unánime un paro de 48 horas que se extenderá durante este jueves 27 y viernes 28 de agosto, afectando a más de un centenar de sanatorios, clínicas y hospitales privados en las provincias de San Juan, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires.
La medida responde al prolongado retraso en la liquidación de cápitas y aranceles por parte de la obra social de los jubilados, sumado al fuerte incremento en los costos de insumos y medicamentos. Durante las dos jornadas de protesta, los centros de salud privados solo atenderán urgencias con riesgo de vida bajo la modalidad de código rojo en los servicios de guardia. En contrapartida, quedará totalmente suspendida la actividad médica programada, incluyendo consultas ambulatorias, estudios de diagnóstico por imágenes y cirugías diferidas.
Desde el sector prestador advirtieron sobre un desfasaje crítico: señalaron que mientras la inflación acumulada superó el 240%, el reajuste en los aranceles de PAMI apenas alcanzó el 110%, generando una brecha real superior al 70%. A este panorama financiero se sumaron medidas de fuerza gremiales de ATSA por demoras salariales, lo que redujo drásticamente la capacidad operativa de los sanatorios. Las clínicas advirtieron que, sin un cronograma previsible de pagos y recomposición arancelaria, peligra la continuidad estructural del servicio para los adultos mayores.








