Donald Trump firmó un decreto para contener los precios récord de los alimentos y aliviar el stock ganadero más bajo en 75 años. El cupo temporal beneficiará a Brasil, Paraguay e Irlanda, mientras que la producción local quedó al margen por contar ya con un cupo propio de 80.000 toneladas anuales.
El gobierno de los Estados Unidos oficializó este jueves la apertura de un cupo de importación temporal y extraordinario por 300.000 toneladas de carne vacuna con el propósito de frenar la escalada inflacionaria en el valor de los alimentos en el mercado norteamericano. Sin embargo, la administración de Donald Trump excluyó a los frigoríficos de la Argentina de la posibilidad de participar en esta cuota de emergencia.
La medida, instrumentada bajo la categoría arancelaria «Otros países o áreas», estará reservada de manera exclusiva para proveedores de Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. Desde Washington aclararon que la exclusión de Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda no obedece a rispideces políticas ni sanciones comerciales, sino a que dichas naciones ya poseen acuerdos bilaterales preferenciales y contingentes libres de aranceles preestablecidos; en el caso argentino, la Casa Blanca ya había ampliado en febrero pasado su cuota particular de 20.000 a 80.000 toneladas anuales.
La decisión de la Casa Blanca surge como respuesta a una crisis estructural del agro estadounidense: con el stock ganadero en su piso histórico más bajo de los últimos 75 años debido a graves sequías, incendios forestales y el cierre sanitario de la frontera con México por el gusano barrenador, el Departamento de Agricultura (USDA) anticipó una caída del 4% en la faena local. El nuevo esquema regirá por 90 días desde el 1 de septiembre en tres tandas mensuales de 100.000 toneladas, buscando incrementar la oferta un 10% y abaratar un 25% el costo de importación.
Fuente. Agencias de noticias Argentinas








