El mediocampista juvenil de 19 años se lesionó durante el entrenamiento y se perderá el tramo decisivo de la temporada. El médico deportólogo Néstor Debbag detalló los alcances de la cirugía, los tiempos de rehabilitación (no menos de 3 meses) y las fases para su regreso a las canchas.
El mundo Boca Juniors recibió un golpe durísimo en el tramo más exigente del año. El mediocampista ofensivo Tomás Aranda, joya de 19 años y figura determinante en el esquema de Rodolfo Arruabarrena, sufrió la fractura del peroné de su pierna derecha con compromiso de la sindesmosis ligamentaria, por lo que deberá pasar por el quirófano y se perdería lo que resta de la competencia en el Torneo Clausura, Copa Sudamericana y Copa Argentina.
Para conocer en detalle la gravedad del cuadro, el médico deportólogo de la UBA Néstor Debbag (MN: 51.320) explicó que en deportistas de alto rendimiento la intervención quirúrgica es la vía de rigor: «Se coloca una placa con tornillos para asegurar la estabilidad estructural y la reparación del puente ligamentario entre tibia y peroné». Respecto a los plazos, el especialista remarcó que el regreso a la alta competencia demandará no menos de tres meses (90 días), aunque estimó que hacia el segundo mes el futbolista ya podrá caminar con normalidad.
El proceso postoperatorio contemplará dos semanas iniciales de reposo y uso de muletas con bota Walker, manteniendo activos el tren superior y la musculatura de cuádriceps e isquiotibiales para evitar la atrofia. A partir de allí, iniciará sesiones de kinesiología, fisioterapia e hidroterapia, avanzando gradualmente a trabajos de gimnasio y campo. «El margen de éxito en este tipo de cirugías especializadas es del 99,9%, por lo que es improbable que queden secuelas, siendo la contención psicológica un pilar fundamental para tolerar la inactividad», concluyó el especialista.








