La realeza europea despide a uno de sus monarcas más respetados y carismáticos. El Palacio Real de Noruega confirmó este viernes el fallecimiento del rey Harald V a la edad de 89 años, tras permanecer internado desde mediados de agosto en el Rikshospitalet de Oslo a raíz de una infección bacteriana en la sangre que complicó su cuadro clínico general.
Una vida marcada por la historia y la modernización
Nacido en Asker en 1937, su infancia estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial y el exilio de su familia en Estados Unidos. Tras suceder a su padre Olaf V en enero de 1991, Harald V impulsó una profunda modernización de la institución bajo el lema familiar «Todo por Noruega». Su reinado quedará grabado además por romper con los moldes tradicionales al casarse por amor con Sonja Haraldsen tras un histórico ultimatum familiar, acercando la Corona a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Monarca olímpico y sucesión en el trono
Más allá de sus responsabilidades constitucionales, Harald cultivó una faceta deportiva sobresaliente como apasionado regatista, llegando a representar a su país en tres citas olímpicas (Tokio 1964, México 1968 y Múnich 1972) y compitiendo en torneos internacionales en yates hasta avanzada edad. Tras su deceso, el príncipe heredero Haakon asumirá formalmente la jefatura de Estado de la monarquía noruega.








