Con tantos de Sebastián Driussi, Thiago Almada de penal y Ángel Correa, el Millonario mostró voracidad ofensiva y se impuso como visitante ante el Taladro en el estreno del León como entrenador tras la salida de Eduardo Coudet.
En una tarde cargada de tensiones y con la imperiosa necesidad de cambiar el rumbo anímico, River Plate superó 3 a 2 a Banfield en el estadio Florencio Sola por la séptima fecha del Torneo Clausura. El encuentro marcó el debut oficial de Leonardo Ponzio al frente de la dirección técnica, logrando oxigenar al plantel tras una semana turbulenta marcada por la salida de Eduardo «Chacho» Coudet y la reciente eliminación en el plano internacional.
El conjunto de Núñez desplegó una de sus producciones ofensivas más convincentes del certamen durante la primera mitad. A los 32 minutos del primer tiempo, Sebastián Driussi abrió el marcador tras una asistencia de Ángel Correa, mientras que a los 41 minutos, Thiago Almada amplió la ventaja desde los doce pasos. En el complemento, el Taladro descontó a los 19′ mediante Bruno Sepúlveda, pero rápidamente Ángel Correa estiró a 3-1 a los 24′. A pesar de un nuevo descuento de Sepúlveda a los 38′ del segundo tiempo y un cierre con sufrimiento, el Millonario sostuvo la diferencia ante los más de siete mil simpatizantes visitantes.
La victoria resulta crucial para las aspiraciones del conjunto de Núñez, que busca escalar posiciones hacia la zona de clasificación del certamen y asegurar su plaza en copas internacionales. Con una semana completa por delante para ajustar detalles en la última línea, el River de Ponzio ya pone el foco en su próximo compromiso frente a Independiente Rivadavia de Mendoza.







