A una semana del operativo conjunto realizado por la Policía Rural y la Secretaría de Ambiente en un diferimiento agrícola de Ruta 40, los cachorros de puma muestran signos favorables de evolución. El veterinario «Pirata» Olivares Robledal confirmó que los felinos llegaron con severos cuadros de desnutrición tras permanecer retenidos en viviendas particulares, pero ya responden positivamente a la alimentación y los cuidados clínicos.
Los ejemplares habían sido secuestrados tras una investigación que identificó a dos trabajadores rurales (de apellidos Vizcaíno y Rojas), quienes los tenían en su poder y los entregaron voluntariamente ante la llegada policial. El caso derivó en un expediente contravencional ante el Juzgado de Paz de Sarmiento por infracción a los artículos 98° y 206° del Código de Faltas provincial (Ley 941-R).
Actualmente, los cachorros permanecen bajo estricta observación médica para revertir las secuelas del cautiverio y evaluar su posterior rehabilitación sanitaria. Al respecto, Olivares Robledal reflexionó sobre la constante problemática de la caza furtiva de ejemplares adultos y el avance sobre los ecosistemas autóctonos: «No son invasores ni plaga; nosotros invadimos su hábitat y ahí empiezan los problemas».








