El combinado nacional debió trabajar más de la cuenta para quebrar la resistencia africana en Montreux. Con una ráfaga de eficacia en los minutos finales, el campeón del mundo selló un 7-3 que lo mantiene firme en la Copa de las Naciones.
En una exhibición de carácter y oficio, la Selección Argentina de hockey sobre patines logró destrabar un encuentro que se le había presentado sumamente complejo frente a su par de Angola. En el marco de la tradicional Copa de las Naciones en Suiza, el elenco dirigido por José Luis Páez demostró por qué ostenta la corona mundial, logrando una victoria por 7-3 que, si bien suena holgada en el tablero, resultó mucho más ajustada en el desarrollo del juego.
Desde el pitazo inicial, el encuentro se planteó como una batalla de estilos. Argentina intentó imponer el control de la bocha y la circulación fluida, logrando una ventaja inicial a través de Facundo Bridge y la jerarquía inoxidable de Lucas Ordoñez. Sin embargo, el conjunto africano no se amilanó ante el currículum del rival. Con un despliegue físico notable y transiciones rápidas, Angola logró capitalizar las licencias defensivas del equipo albiceleste hasta alcanzar la igualdad, instalando la incertidumbre en el recinto suizo.
Cuando el partido ingresaba en la zona de definiciones y el empate parecía inamovible, afloró el ADN del campeón. La Argentina ajustó las piezas, recuperó la intensidad en la presión y, en un desenlace frenético, sentenció la historia.
- La figura: Lucas Ordoñez volvió a ser el estandarte ofensivo en los momentos de mayor tensión.
- La contundencia: Danilo Rampulla y un doblete decisivo de Facundo Navarro permitieron quebrar la paridad y decorar un resultado que le da aire al equipo.
Este triunfo no solo le permite a la Argentina seguir con puntaje ideal, sino que también sirve como un recordatorio de la capacidad de reacción de un grupo que sabe sufrir y, sobre todo, sabe ganar. El camino en Montreux continúa, y la Albiceleste ya mira de reojo las instancias decisivas con el temple de quien se sabe protagonista.







