Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum emitieron un comunicado conjunto tras los anuncios por cadena nacional. Aseguraron que las medidas argentinas no tendrán efectos materiales sobre sus planes y confirmaron que apuntan a extraer crudo en 2028.
A pocas horas del mensaje por cadena nacional del presidente Javier Milei, en el que anunció decretos sancionatorios y una nueva ley de seguridad nacional para frenar la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur, las compañías petroleras a cargo del proyecto offshore Sea Lion salieron al cruce y ratificaron que continuarán adelante con sus operaciones en la cuenca norte de las Islas Malvinas.
A través de una declaración conjunta, la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum desestimaron el alcance del boicot comercial y legal impulsado por la Casa Rosada, señalando que las penalizaciones anunciadas no generarán impactos operativos ni financieros materiales sobre el desarrollo. Las firmas defendieron la validez de los permisos otorgados por la administración colonial británica en las islas, remarcaron que cuentan con el respaldo pleno de Londres y ratificaron su hoja de ruta con el objetivo de iniciar la producción hacia 2028, con una proyección inicial de 55.000 barriles diarios de petróleo.
Claves del comunicado, cruce diplomático y detalles del proyecto
- Respuesta empresaria: Rockhopper y Navitas afirmaron formalmente que mantendrán el cronograma de inversión sin modificaciones.
- Impacto desestimado: Aseguraron que las inhabilitaciones y penas de la legislación argentina no tendrán efectos reales sobre la ejecución del yacimiento.
- Respaldo británico: Las compañías fundamentaron su posición en las licencias concedidas por las autoridades ilegítimas de las islas y el apoyo directo del Reino Unido.
- Metas de producción: El desarrollo Sea Lion prevé alcanzar una extracción de 55.000 barriles por día hacia el año 2028.
- Reacción de los mercados: Pese al comunicado defensivo de las empresas, las acciones de ambas operadoras sufrieron fuertes caídas de hasta el 10% en las primeras operaciones de la Bolsa de Londres tras el discurso presidencial.







