Un grave episodio de violencia digital y vulneración de la intimidad sacudió los pasillos de la Universidad Nacional de San Juan. A raíz de la denuncia pública y judicial impulsada por un grupo de alumnas de la Facultad de Ingeniería, quienes acusaron a un compañero de sustraer imágenes de sus perfiles personales de Instagram para confeccionar material pornográfico falso a través de inteligencia artificial (deepfakes), las autoridades de la casa de altos estudios confirmaron su intervención formal junto a la Oficina de Género y la UFI-CAVIG.

El reclamo estudiantil y la difusión del material adulterado
La situación tomó estado público luego de que las estudiantes damnificadas expusieran los hechos en redes sociales, advirtiendo que el acusado no solo habría manipulado retratos cotidianos para convertirlos en representaciones sexuales explícitas sin ningún tipo de consentimiento, sino que además el contenido habría circulado en grupos cerrados e incluso mediante cuentas secundarias. Ante el profundo malestar generado por la permanencia del joven en las aulas mientras avanzaba el trámite penal, la comunidad universitaria exigió medidas urgentes de resguardo físico y psicológico para las víctimas.
Protocolo institucional y medidas cautelares de la Justicia
Mediante un pronunciamiento oficial, la Facultad de Ingeniería manifestó su «profunda preocupación» y detalló que las actuaciones se encuadran en la Ordenanza N° 019/16-CS de la Oficina por la Igualdad de Género, Contra las Violencias y la Discriminación de la UNSJ. Asimismo, por disposición de una resolución del Decanato y en acatamiento estricto a las directivas impartidas por la Justicia sanjuanina a través de la UFI-CAVIG, se fijó una orden de restricción que incluye la prohibición absoluta de contacto presencial y virtual, así como la separación integral de los entornos académicos y comisiones de cursado entre el acusado y las denunciantes.







