Un informe de la Fundación Libertad reveló profundas asimetrías en el financiamiento escolar del país. Con un haber bruto de $1.345.549 para maestros de primaria con 10 años de antigüedad, la provincia supera con holgura a Mendoza ($909.947). Además, mantiene un nivel equilibrado de inversión estatal, alineado a la media federal de $4 millones por alumno.
El financiamiento de la educación primaria y secundaria en la Argentina continúa exponiendo profundas disparidades entre los diferentes distritos provinciales, de acuerdo con el último informe titulado «Educación Primaria y Secundaria en Argentina: Gasto, docentes, trayectorias y aprendizajes», elaborado por la Fundación Libertad sobre la base de registros oficiales.
En este mapa federal fragmentado, San Juan se destacó positivamente al posicionarse en el 7° lugar nacional en materia salarial, consolidándose como la jurisdicción con los haberes más altos de la región de Cuyo. Tomando como parámetro el salario bruto de un maestro de grado de jornada simple con 10 años de antigüedad, la docencia sanjuanina percibe $1.345.549, ubicándose solo por detrás del bloque patagónico —liderado por Neuquén ($2.296.123), Santa Cruz ($1.818.697) y Tierra del Fuego ($1.561.921)— y marcando una diferencia sensible con provincias vecinas como Mendoza ($909.947), que quedó entre los registros más rezagados junto a Misiones ($878.935) y Chubut ($1.018.386).
En lo que respecta al gasto estatal por alumno para 2026, la provincia exhibe un balance equilibrado, alineado a la media ponderada del país establecida en $4 millones anuales por estudiante. La brecha presupuestaria en este renglón llega a ser de hasta 5,6 veces entre los extremos del país: mientras Neuquén y Tierra del Fuego destinan $13,7 millones y $12,3 millones por alumno respectivamente, jurisdicciones como Buenos Aires ($3,1 millones), Misiones ($3 millones) y Tucumán ($2,5 millones) se ubican en la base del escalafón. Los especialistas explican que estas diferencias responden a variables estructurales como los adicionales por zona desfavorable en el sur, regalías extraordinarias, dispersión geográfica rural y el porcentaje de matrícula absorbido por la gestión privada subvencionada.







