La situación es crítica en varios barrios del departamento. Desde el comienzo de la semana, cientos de familias se encuentran sin el servicio básico. Hasta el momento, OSSE no ha emitido un comunicado oficial sobre el origen del problema ni los tiempos de reparación.
Una vez más, el acceso al agua potable se convierte en un conflicto central para los habitantes de Albardón. Vecinos de la zona norte del departamento denunciaron públicamente que atraviesan su tercer día consecutivo sin suministro, afectando tareas básicas de higiene y consumo en un contexto de total incertidumbre.
El reclamo, que se hizo sentir con fuerza en las últimas horas, apunta directamente a OSSE (Obras Sanitarias Sociedad del Estado), organismo responsable de la administración del servicio en los barrios afectados. Según los testimonios de los propios damnificados, el corte comenzó en la madrugada del lunes y, desde entonces, las canillas permanecen secas.
«Es una vergüenza lo que estamos viviendo. No solo no tenemos agua para beber, sino tampoco para poder higienizarnos», expresó indignada una de las vecinas afectadas. El malestar se profundiza debido a que, a diferencia de otras zonas de San Juan donde el servicio es gestionado por uniones vecinales, en este sector la responsabilidad es exclusiva de la empresa estatal.
Silencio oficial y asistencia limitada
A pesar de la gravedad de la situación y del tiempo transcurrido —más de 72 horas—, desde OSSE aún no se ha brindado una explicación técnica sobre qué originó la interrupción prolongada. Tampoco existe un cronograma de restablecimiento del servicio, lo que genera mayor irritación entre las familias albardoneras.
Ante la falta de soluciones por parte de la prestadora, el municipio ha tenido que intervenir mediante el envío de camiones hidrantes para paliar la emergencia, aunque los vecinos aseguran que la asistencia resulta insuficiente para cubrir la demanda de toda la población afectada.
Desde Diario Colón, seguiremos de cerca la evolución de este reclamo, aguardando una respuesta urgente por parte de las autoridades competentes para normalizar un servicio que es vital, especialmente para los niños y adultos mayores de la zona.







