Lucas Leonardo Díaz (19) chocó fuertemente contra el arquero de Picón y comenzó a descompensarse con vómitos y dolor abdominal. Como no había ambulancia ni camilla en la cancha, su familia debió trasladarlo en una silla hasta un auto particular. Fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Rawson y permanece estable.
Una dramática situación conmocionó este sábado al ámbito del fútbol local durante el encuentro disputado entre el Club Atlético Picón e Independiente de Villa Obrera. El futbolista del conjunto chimbero, Lucas Leonardo Díaz (19), protagonizó un violento impacto en el área rival contra el guardameta anfitrión durante los primeros 20 minutos del cotejo, recibiendo un fuerte golpe en el abdomen.
Pese a que fue sustituido de inmediato, su cuadro se agravó rápidamente con intensos dolores y vómitos, encendiendo las alarmas de su entorno. Ante la urgencia, la familia se encontró con un escenario crítico: en las instalaciones del club no se encontraba disponible ninguna ambulancia de guardia ni una camilla de traslado, argumentándose supuestas trabas con la cobertura de seguro. Frente a la desesperación, el joven debió ser retirado del predio sentado sobre una silla y trasladado de urgencia en el automóvil particular de su hermana Natalia hacia el Hospital Guillermo Rawson.
Alrededor de las 18 hs ingresó al nosocomio capitalino, donde una tomografía axial computada constató una perforación intestinal grave. Cerca de las 22 hs fue derivado a quirófano para una compleja cirugía que se extendió por casi tres horas, logrando la reconstrucción del área afectada. El parte médico preliminar arrojó que la operación resultó exitosa y el deportista se encuentra estable y evolucionando favorablemente. No obstante, el caso abrió un severo debate y fuertes cuestionamientos hacia las autoridades de la Liga y los clubes por la falta de protocolos de asistencia médica y unidades de traslado en los campos de juego de la provincia.







