Efectivos de la Comisaría 3ª intervinieron tras el alerta de peatones que lo vieron en bicicleta intentando romper el ingreso a un negocio. El delincuente escapó por calle 9 de Julio, pero fue interceptado de inmediato. En un morral llevaba una herramienta de fabricación casera de 20 centímetros. Quedó a disposición de Flagrancia.
Un intento de robo a un comercio céntrico fue frustrado en las últimas horas gracias a la rápida colaboración comunitaria y el despliegue inmediato de uniformados de la Comisaría 3ª.
El procedimiento se activó cuando ocasionales transeúntes advirtieron que un sujeto a bordo de una bicicleta intentaba forzar violentamente la puerta de acceso de un local comercial. Al verse descubierto por los peatones, el sospechoso desistió de la maniobra y emprendió una veloz fuga en su rodado por calle 9 de Julio.
Con las características aportadas por los testigos, una patrulla policial montó un operativo cerrojo por las inmediaciones y logró interceptarlo y reducirlo a las pocas cuadras del lugar. El aprehendido fue identificado como Olmos (29). Al momento de la requisa preventiva, los efectivos hallaron en el interior de su morral negro un caño de acero de 20 centímetros acondicionado como martillo/palanca, elemento contundente que habría utilizado para violentar los cerrojos de la abertura.

En el lugar intervino el ayudante fiscal de turno, quien dispuso formalmente el inicio del procedimiento especial de UFI Flagrancia, quedando Olmos vinculado a una causa caratulada preventivamente como robo en grado de tentativa.







