El piloto italiano de Mercedes largó 19° por penalización de motor, superó a George Russell en la vuelta 50 y desató el delirio tifosi al cortar una sequía local de 60 años. El argentino Franco Colapinto llegó a marchar 4°, sufrió un despiste tras el relanzamiento por el abandono de Leclerc que lo relegó al 16° lugar, pero remontó a puro ritmo para cruzar la meta noveno y sumar dos valiosos puntos.
El mítico trazado de Monza fue testigo de una de las jornadas más memorables de la Fórmula 1 contemporánea. En el marco del Gran Premio de Italia, el joven piloto local Kimi Antonelli (Mercedes) firmó una verdadera hazaña: tras partir desde el 19° cajón de la grilla por sanciones derivadas del cambio de componentes en su unidad de potencia, rubricó una remontada descomunal a base de adelantamientos milimétricos en el «Templo de la Velocidad». A solo tres giros de la bandera a cuadros (vuelta 50), Antonelli sobrepasó a su compañero de equipo, George Russell, para adueñarse de una victoria inolvidable que completó el podio con Max Verstappen (Red Bull) en el tercer escalón.
La victoria de Antonelli marcó un hito con ribetes épicos: quebró una sequía de 60 años sin festejos de un piloto italiano en Monza (la última victoria había sido de Ludovico Scarfiotti en 1966) y se consolidó en la cima del certamen con 267 unidades, estirando a 66 puntos su diferencia sobre Russell.
Por su parte, el fin de semana del argentino Franco Colapinto tuvo todos los condimentos de una película dramática. Tras haber partido desde el séptimo cajón, realizó una largada implacable que lo catapultó velozmente a la cuarta posición. Sin embargo, en el sexto giro, inmediatamente después de que la prueba fuera relanzada tras un duro impacto de Charles Leclerc (Ferrari), el coche de Colapinto sufrió un despiste que lo hizo caer abruptamente hasta el 16° lugar.
Lejos de bajar los brazos, el pilarense explotó al máximo la velocidad punta del chasis Alpine —que también ubicó a Pierre Gasly en el 7° puesto tras largar desde la pole— y protagonizó una serie de sobrepasos agresivos que le permitieron cruzar la meta en el 9° casillero. Con este resultado, Colapinto embolsó dos puntos clave en la tabla y confirmó la evolución técnica de su monoplaza. El Gran Circo no se detiene: la próxima estación del certamen mundial será el inminente estreno del Gran Premio de España en el circuito urbano de Madrid.







