Del falso llamado bancario al cuento del empleo soñado y las transferencias truchas. La Policía de San Juan y especialistas en ciberdelito revelaron los ardides más utilizados por los estafadores y cómo blindar tus cuentas antes de que sea tarde.
El avance de la digitalización y los canales de cobro electrónico trajo consigo una ola de engaños que no da tregua en la provincia. La Policía de San Juan y la División Defraudaciones y Estafas vienen registrando un aumento sostenido en las denuncias por maniobras delictivas, donde bandas organizadas —muchas veces operando desde el anonimato de las redes sociales o líneas telefónicas descartables— apelan a la sorpresa, el apuro y la manipulación psicológica para vaciar cuentas sueldo y cajas de ahorro de los sanjuaninos.
Entre los métodos más recurrentes figuran los clásicos falsos operadores de entidades bancarias o billeteras virtuales que exigen códigos de verificación, las ventas fraudulentas en plataformas como Facebook Marketplace con comprobantes de pago apócrifos, y las ofertas de empleo ficticias que exigen adelantos de dinero para iniciar trámites administrativos. Frente a este panorama, las autoridades judiciales y policiales insistieron en la prevención ciudadana como la primera barrera de contención, remarcando que ninguna institución financiera ni organismo del Estado solicita contraseñas o tokens por teléfono o mensajería instantánea.
Claves del hecho | Lo que tenés que saber
- El anzuelo del banco/ANSES: Llamados falsos alertando sobre «bloqueos de cuenta» o supuestos cobros pendientes para apoderarse de claves de Home Banking y tokens de seguridad.
- Comprobantes truchos en Marketplace: Maniobras donde el presunto comprador simula una transferencia errónea por un monto mayor y exige a la víctima ir al cajero automático a «cancelar» la operación.
- Ofertas laborales engañosas: Promesas de trabajo remoto con sueldos exorbitantes en las que solicitan depósitos previos bajo el pretexto de capacitación o sellados legales.
- Secuestros virtuales y hackeos de WhatsApp: Suplantación de identidad de amigos o familiares tras apoderarse de cuentas de mensajería para pedir sumas urgentes de dinero a contactos directos.
- Inversiones y criptomonedas milagrosas: Esquemas piramidales o plataformas de trading inexistentes que prometen ganancias automáticas en dólares en plazos imposibles.
- Regla de oro de seguridad: Desconfiar del sentido de urgencia; jamás entregar códigos numéricos de seis dígitos por WhatsApp y verificar cualquier movimiento directamente desde la app oficial del banco.







