El insólito hecho ocurrió en los tribunales provinciales cuando una llamada anónima alertó sobre un supuesto explosivo en el edificio. La investigación descubrió que el autor era un hombre citado a declarar que buscaba postergar el proceso penal.

Lo que pretendía ser una avivada para eludir el accionar de la Justicia terminó de la peor manera para un ciudadano sanjuanino. Un llamado intimidatorio que advertía sobre la presunta presencia de un artefacto explosivo en una sede judicial obligó a activar de urgencia los protocolos de seguridad, desalojando pasillos, salas de audiencias y despachos mientras peritos de la División Bomberos y brigadas especializadas rastrillaban cada rincón del inmueble.
Sin embargo, la farsa no tardó en derrumbarse. Mediante el cruce de antenas telefónicas y tareas de geolocalización a cargo de las unidades de cibercrimen y brigadas policiales, los investigadores lograron rastrear el origen de la comunicación y desenmascarar al responsable: un sujeto que tenía que presentarse ese mismo día a una audiencia formal de imputación y que pretendió forzar la suspensión del acto mediante la falsa alarma. Ahora, además de la causa judicial original que intentó esquivar, enfrenta una grave imputación por intimidación pública y entorpecimiento de la labor judicial.
Claves del hecho | Lo que tenés que saber
- La maniobra: El acusado realizó un llamado al 911 alertando sobre la presencia de un artefacto explosivo en el edificio judicial.
- Protocolo de evacuación: Se desplegó el personal de Bomberos y Policía provincial, obligando a evacuar a magistrados, abogados y público general.
- El verdadero móvil: El hombre buscaba la postergación forzada de una audiencia penal a la cual debía someterse ese mismo día.
- Rastreo telefónico: Peritos de la división informática triangularon la línea emisora y confirmaron la identidad del autor en pocas horas.
- Nueva imputación penal: Quedó formalmente aprehendido y se le abrió una causa por presunta intimidación pública en perjuicio del Estado.







