Un desgarrador episodio doméstico conmociona a la comunidad pocitana y moviliza a los equipos médicos provinciales. Durante la noche del miércoles 9 de septiembre, un niño de apenas 4 años de edad resultó con gravísimas quemaduras tras desplomarse sobre él la bacha con agua a punto de ebullición de un carro panchero que su madre operaba en el domicilio familiar. El menor presenta comprometido cerca del 40% de su cuerpo y se encuentra internado en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva.
El colapso de la estructura y la desesperada asistencia
El hecho ocurrió en el interior de una vivienda particular del departamento Pocito, espacio donde la progenitora del menor comercializaba panchos. Según relató la mujer a los efectivos policiales, en un momento de la noche escuchó desgarradores gritos de auxilio de su pequeño hijo y, al aproximarse, constató con espanto que el carro metálico había cedido imprevistamente en su estructura, volcando todo el contenido ardiente de la bacha sobre la humanidad del nene. Desesperada, la familia arbitró los medios inmediatos para su traslado hacia un centro asistencial.
Derivación en Código Rojo e intervención de la UFI Delitos Especiales
El infante ingresó en primera instancia a la guardia del Hospital Dr. Marcial Quiroga, donde los profesionales de guardia le practicaron maniobras de estabilización y las primeras curaciones. No obstante, dada la extensión de las lesiones térmicas —que abarcan aproximadamente el 40% de la superficie corporal—, se activó el protocolo de derivación de máxima urgencia en Código Rojo hacia el Hospital Dr. Guillermo Rawson, donde permanece alojado en Terapia Intensiva Pediátrica con pronóstico sumamente reservado. En el lugar del hecho intervinieron efectivos de la Subcomisaría Buenaventura Luna junto al fiscal Roberto Ginsberg y la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia, pertenecientes a la UFI Delitos Especiales, quienes caratuló preventivamente las actuaciones como presunto accidente doméstico.







