El referente del movimiento RKT atraviesa un complejo trance judicial que compromete su libertad. En la mañana de este viernes 11 de septiembre, Simón Natanael Muñoz Correa —conocido popularmente como «Callejero Fino»— compareció ante el fiscal interviniente en los tribunales de Benavídez para prestar declaración indagatoria, en el marco de la causa que lo investiga por portación ilegal de arma de guerra con numeración limada.

La estrategia de la defensa: denuncias por extorsión y resguardo familiar
El letrado defensor Diego Storto delineó la táctica procesal con la que buscará mitigar la imputación penal y solicitar la excarcelación del artista. Según anticipó el abogado, Muñoz declarará formalmente que tanto él como su pequeño hijo fueron blanco de reiteradas y graves amenazas de muerte por parte de personas desconocidas. «Él está bien, entero y confiado. Va a contar que está siendo amenazado y lo hará con pruebas y testimonios. Cuando se meten con tu hijo, uno no repara en límites sin pensar en otra cosa que no sea la familia», argumentó el letrado al justificar el motivo por el cual el músico se hallaba armado.
Quince días detenido y el peso de su pasado procesal
Por resolución judicial, el cantante continuará bajo arresto durante al menos 15 días más en una seccional bonaerense mientras se sustancian peritajes balísticos sobre el armamento y se analiza la situación registral del vehículo en el que se desplazaba. El panorama reviste severidad: Callejero Fino ya cuenta con antecedentes penales tras haber purgado una condena a seis años de prisión por robo impuesta a sus 20 años —cumplida inicialmente en un penal y luego bajo régimen de tobillera electrónica domiciliaria, concluida formalmente en agosto de 2023—, antecedente que le cierra la puerta a una eventual pena en suspenso en caso de avanzar la acusación por la tenencia del arma con numeración serial suprimida.







