Autoridades de la Región de Coquimbo inspeccionaron el trazado cordillerano y constataron severos daños por rodados, derrumbes y gigantescas masas de nieve acumulada. Solo pudieron llegar en vehículos de rescate hasta el kilómetro 263. Desde el Ministerio de Obras Públicas trasandino advirtieron que los trabajos de despeje no serán a corto plazo y recién a fines de septiembre tendrán un diagnóstico certero.
El camino internacional que conecta a la provincia de San Juan con la IV Región chilena a través del Paso de Agua Negra se encuentra frente a un escenario de bloqueo extremo. Tras el reciente sistema frontal que azotó la alta cordillera, una comitiva oficial del vecino país recorrió el tramo trasandino de la Ruta 41-CH y constató que la vía está completamente interrumpida por la combinación de desprendimientos de roca, remociones en masa y aludes de entre 8 y 9 metros de nieve.
Las condiciones del terreno resultaron tan complejas que el delegado presidencial de Coquimbo, Víctor Pino, junto a personal de Vialidad y equipos de emergencia, solo lograron avanzar por tierra hasta el kilómetro 263, viéndose obligados a utilizar drones para sobrevolar y dimensionar el desastre más arriba. «Hay una serie de rodados, deslizamientos de tierra, remociones en masa, y pudimos apreciar con el dron una cantidad de nieve también importante. Despejar esta vía no será en el corto plazo; tenemos que ser bastante objetivos con la realidad», sentenció Pino en diálogo con la prensa regional.
Por su parte, el seremi de Obras Públicas de Coquimbo, Cristian Smitmans, remarcó la magnitud de las moles de nieve que cortan el pavimento: «Tenemos más de 8 o 9 metros de aludes de nieve que están cortando la ruta». El funcionario subrayó que el sector más afectado y prioritario comprende el segmento que va desde el complejo fronterizo de Juntas del Toro hasta el límite internacional, donde la maquinaria pesada deberá intervenir para retirar rocas de gran porte y terraplenes colapsados. Asimismo, Smitmans reconoció el impacto estratégico del corredor para el turismo bilateral y el flujo económico con San Juan, adelantando que hacia fines de septiembre esperan contar con el relevamiento técnico final para definir el cronograma de reapertura de cara a la próxima temporada estival.







