El efectivo policial Lucas Gonzalo Camacho, reconocido en los pasillos de Tribunales por su labor como custodio de detenidos en audiencias, comenzó a ser juzgado esta semana frente al juez Mariano Carrera. El uniformado, quien meses atrás cobró notoriedad pública tras evitar que un convicto agrediera físicamente a un fiscal durante un debate oral, se encuentra ahora sentado en el banquillo de los acusados imputado por el delito de abuso sexual en perjuicio de una adolescente.
La acusación penal está encabezada por la fiscal Valentina Bucciarelli, de la UFI ANIVI, quien solicitó una condena de 8 años de prisión de cumplimiento efectivo al atribuirle a Camacho los presuntos delitos de abuso sexual simple agravado y exhibiciones obscenas en al menos tres oportunidades. Por su parte, la defensa técnica del policía, ejercida por los letrados Mario Morán y José Manuel Beltrán, busca rebatir el plexo probatorio y requerir la absolución del imputado.
De acuerdo con lo expuesto durante el inicio del juicio, los hechos denunciados se remontan al año 2024 y fueron ratificados de forma concluyente por la víctima mediante declaración testimonial en Cámara Gesell. La imputación sostiene que las agresiones se produjeron en el marco de un viaje, contexto en el cual el funcionario se habría valido del estado de vulnerabilidad de la menor.
Camacho, que en marzo pasado había recibido elogios e impacto mediático nacional tras salvar al fiscal Tomás Plaza de un violento ataque dentro de una sala de audiencias, fue retirado oportunamente de la Alcaidía de Tribunales y reasignado a otra dependencia. El uniformado transita el debate oral en libertad, aunque en caso de recibir un fallo condenatorio con la pena requerida por el Ministerio Público Fiscal, será inmediatamente trasladado al Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas.







