El equipo económico nacional salió al cruce de las especulaciones sobre el rumbo de las principales variables financieras de cara al período electoral de 2027. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó categóricamente que el Palacio de Hacienda se encuentra preparado para afrontar cualquier escenario de tensión en los mercados, negó la existencia de un atraso en el tipo de cambio oficial y ratificó que el programa financiero para cubrir las obligaciones en moneda extranjera está completamente cerrado para lo que resta de 2026 y todo 2027 sin necesidad de recurrir al crédito internacional.
En declaraciones radiales, el funcionario puntualizó que el Banco Central acumuló compras por más de US$ 14.000 millones en lo que va del año, lo que brinda un margen de maniobra robusto frente a eventuales turbulencias. A este esquema sumó la reestructuración de pasivos en moneda local, subrayando que más del 50% de los vencimientos de deuda en pesos fueron postergados para después de octubre de 2027. Como factores determinantes para apuntalar las reservas, enumeró la vigencia del swap con el Banco Popular de China, el acuerdo bilateral con los Estados Unidos y una balanza comercial con saldo superavitario récord, traccionada por la suba del crudo internacional que trepó por encima de los US$ 105 por barril ante el conflicto bélico en Medio Oriente.
Asimismo, Furiase brindó precisiones sobre las pautas macroeconómicas contempladas en el proyecto de Ley de Presupuesto 2027 remitido por el presidente Javier Milei al Congreso. Ante la consulta por la cotización de $1.847,60 fijada para diciembre de 2027, aclaró que dicho monto constituye un parámetro técnico y de cálculo matemático para estimar los ingresos de comercio exterior y pagos de deuda, desestimando que opere como un pronóstico de mercado. En ese marco, cruzó a los consultores privados que reclaman un ajuste cambiario: «No entiendo cómo hay economistas que hablan de atraso cambiario o que necesitamos subir el dólar para que la economía crezca más. El compromiso con el superávit fiscal es inquebrantable», concluyó.







