El Departamento de Hidráulica puso en marcha el plan integral de recuperación y modernización de la red de riego provincial. La iniciativa, que se despliega sobre 13 departamentos sanjuaninos y el Canal Céspedes, apunta a impermeabilizar la traza y frenar pérdidas por filtración antes del inicio de la temporada estival, período para el cual se anticipa un mayor caudal hídrico en los cauces locales.
Las tareas responden a un relevamiento técnico que detectó pérdidas considerables de agua por grietas en el hormigón y serias dificultades para regular el recurso debido al avanzado estado de herrumbre y rotura en los sistemas de compuertas.


Hormigón H21 para sellar pérdidas en la red
El frente principal de obras viales e hidráulicas demanda un presupuesto de casi $953 millones. En este tramo se contempla la reconstrucción y reposición de 4.096,64 metros cuadrados de paños de canales en los departamentos Zonda, Rivadavia, Santa Lucía, Rawson, Pocito, Ullum, Albardón, San Martín, Caucete, 25 de Mayo, Sarmiento, 9 de Julio y Angaco.
Los trabajos técnicos consisten en la demolición de los sectores fracturados y el vaciado de paños de hormigón armado H21 de 12 centímetros de espesor. Esta tipología constructiva devuelve la impermeabilidad a la solera y a los taludes, optimizando la velocidad de escurrimiento y evitando el desperdicio del agua de regadío destinada a chacras, fincas y viñedos.


Renovación de 130 compuertas en cuatro zonas productivas
En simultáneo, avanza un plan complementario enfocado en la regulación del sistema. Con una partida de $225.053.425,40, el organismo concretó el retiro de 130 compuertas oxidadas que impedían maniobras seguras y precisas, procediendo a la instalación de mecanismos nuevos en canales matrices y secundarios de Pocito, Sarmiento, Zonda y 25 de Mayo.
Ambas líneas de intervención forman parte de una primera etapa de obras. Desde Hidráulica confirmaron que ya se proyecta una segunda fase licitatoria para extender el recambio de compuertas y el hormigonado a nuevos ramales de riego, con la meta de dejar la infraestructura lista para la demanda hídrica del ciclo agrícola 2026/2027.







