La Selección Argentina de hockey sobre patines ratificó su vigencia mundial al derrotar 2-0 a la «Azzurra» en la gran final de Montreux. El equipo de José Luis Páez logró su quinto título en este histórico certamen, tomándose revancha de la fase de grupos y enviando un mensaje directo de cara al próximo Mundial.
El hockey sobre patines argentino volvió a lo más alto del podio europeo. En una final cerrada, táctica y de altísima intensidad, la Albiceleste se impuso por 2 a 0 ante Italia, consagrándose bicampeona de la Copa de las Naciones en Montreux, Suiza.
El triunfo tuvo un valor doble para los dirigidos por José Luis Páez. No solo significó levantar el trofeo en uno de los torneos más tradicionales del mundo, sino que sirvió para saldar la cuenta pendiente tras la derrota sufrida ante los mismos italianos (5-2) durante la fase clasificatoria. Con una defensa impenetrable y la eficacia necesaria en los momentos clave, Argentina demostró por qué es la potencia a batir.
El trayecto hacia el título no fue sencillo. Tras una fase de grupos con altibajos, el combinado nacional mostró su mejor versión en los duelos de eliminación directa:
- Semifinales: Argentina eliminó a la siempre difícil Portugal con un sólido 3 a 1.
- Final: Victoria ante Italia por 2 a 0, combinando el oficio de sus veteranos con la frescura de las nuevas promesas.
«Este equipo reafirmó su dominio con una combinación de experiencia y juventud en suelo europeo», destacaron desde el entorno de la delegación tras el pitazo final.
Con este quinto título en tierras suizas, la Selección cierra una participación perfecta en términos de resultados y funcionamiento colectivo. El equipo no solo defendió la corona obtenida en la edición anterior, sino que aceitó las piezas para el gran objetivo del año: el Campeonato Mundial.
Argentina se despide de Montreux con la frente en alto, el trofeo en la maleta y una certeza absoluta: el campeón está más vigente que nunca. ¡Que se venga el Mundial!







