El paso del intenso viento Zonda y la posterior rotación hacia el sector sur generaron un fin de semana de máxima exigencia para los cuerpos de emergencia provinciales. En diálogo exclusivo con Radio Colón, el jefe de la Dirección Bomberos de la Policía de San Juan, comisario general Marcelo Ligorria, confirmó que las dotaciones debieron intervenir en unas 62 emergencias vinculadas al fuego, caídas de ramas, árboles y tendido eléctrico en distintos puntos del territorio.
«El domingo fue un día bastante complicado; tuvimos alrededor de 62 intervenciones distribuidas en varios departamentos», señaló el jefe policial. El epicentro de los focos se concentró inicialmente en la zona de Capital, Rivadavia, Chimbas, Santa Lucía, 9 de Julio, Ullum y Albardón, donde se registraron unas 20 salidas. La demanda continuó en Rawson y Pocito con 18 actuaciones, extendiéndose también hacia Caucete y San Martín, con ocho intervenciones en cada jurisdicción.
Siniestros en pasturas y el foco cerca del aeropuerto
Uno de los sectores más comprometidos estuvo localizado en las inmediaciones del Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, en 9 de Julio, donde las llamas arrasaron entre 10 y 15 hectáreas. A pesar de la magnitud de la superficie quemada y la cercanía con la estación aérea, Ligorria llevó tranquilidad y destacó que no hubo víctimas ni pérdidas habitacionales: «Por suerte han sido todas pasturas; no tuvimos que lamentar viviendas destruidas ni personas lesionadas. Solo se vio afectado de forma parcial el sector de un baño en una propiedad, pero en su gran mayoría el fuego consumió malezas y pastizales secos», precisó.

Operativo continuo en el Centro Ambiental Anchipurac
El frente más complejo y de mayor persistencia se sitúa en el Centro Ambiental Anchipurac, en La Bebida (Rivadavia). En ese predio, las llamas se iniciaron el sábado pasadas las 14:00 en un sector de acopio de residuos de poda, hojas secas y descartes urbanos.
Las cuadrillas de Bomberos, apoyadas por camiones cisterna y maquinaria vial provista por el municipio de Rivadavia, debieron trabajar de forma ininterrumpida durante el sábado por la tarde, toda la noche y la jornada del domingo. «Si bien el fuego está controlado, se mantiene la guardia activa con tareas de remoción de tierra y enfriamiento con agua para lograr la extinción total, ya que las ráfagas de viento complican las tareas en un material altamente combustible», explicó el comisario general.
Por último, frente a los pronósticos que anticipan nuevas jornadas con probabilidad de viento Zonda en la provincia, la fuerza policial reiteró el llamado a la responsabilidad social de la población para evitar la quema de basura y pasturas, práctica negligente que, combinada con la sequedad y las ráfagas, suele desatar emergencias de gran escala en zonas productivas y residenciales.







