El escenario de acumulación nívea en la alta cordillera cuyana presenta este año registros extraordinarios que no se observaban desde finales de la década del ’90. En diálogo con Radio Colón, el secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables de San Juan, Ing. David Devia, brindó un panorama detallado sobre los trabajos técnicos interprovinciales que se llevan adelante junto a Mendoza para afinar la metodología del pronóstico de escurrimiento para el ciclo 2026-2027.
Según explicó el funcionario, la presencia activa del fenómeno de El Niño —catalogado técnicamente por su intensidad como un evento de gran magnitud similar a los registrados en 1987 y 1997— generó condiciones de nevadas atípicas en las cuencas de los ríos San Juan y Jáchal. «En temporadas anteriores medíamos espesores de nieve de entre 40 y 50 centímetros; hoy tenemos un manto consolidado en alta montaña que ronda los 3 metros», confirmó Devia, remarcando que el régimen hidrológico de la provincia es netamente níveo-térmico y depende de la masa sólida acumulada que luego escurre en primavera y verano.
Coordinación con Mendoza y tecnología satelital con IA
Para dotar de máxima precisión al aforo anual, los equipos técnicos del Departamento de Hidráulica de San Juan mantuvieron mesas de trabajo conjunto con especialistas de la Dirección General de Irrigación de Mendoza. El esquema de medición y modelización hidrológica se apoya en tres pilares fundamentales:

- Teledetección satelital: Análisis de imágenes ópticas y de radar para determinar la superficie de cobertura y la cota de nieve en grandes extensiones.
- Redes neuronales e Inteligencia Artificial: Modelos matemáticos predictivos desarrollados junto a investigadores de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), encabezados por el Ing. Oscar Dölling y Silvio Pastore, que procesan series históricas desde 1909.
- Medición directa en terreno (cateo nival): Extracción de cilindros de nieve a 3 metros de profundidad para pesar las muestras en distintas altitudes y calcular la densidad y el equivalente de agua líquida.
Asimismo, Devia destacó la integración de la provincia a la Red Hidrológica Nacional y la reciente puesta en marcha de una estación nivo-meteorológica propia en el extremo sur cordillerano, sobre el río Volcán, un punto clave que antes carecía de monitoreo permanente y cuyos datos ahora son públicos y abiertos.
Factores climáticos demoran los vuelos a la cordillera
Si bien la planificación original preveía iniciar los vuelos de cateo y toma de muestras durante esta semana, las condiciones meteorológicas en la alta montaña obligaron a postergar el operativo. «Dependemos de una ventana de buen tiempo que garantice la seguridad de las tripulaciones de la Dirección de Aeronáutica provincial y de los peritos en alta montaña. Los informes técnicos indican que recién a partir del domingo se abriría esa ventana climática para sobrevolar y descender en los puestos de medición», señaló.
A raíz de este retraso operativo, el procesamiento de las muestras y la posterior difusión del pronóstico oficial de derrame hídrico —cuyo año hidrológico inicia formalmente el 1 de octubre y culmina el 30 de septiembre del año siguiente— sufrirá una pequeña postergación respecto a los plazos habituales, estimándose la publicación de los números definitivos hacia la primera quincena de octubre.







