Un escenario de profunda angustia y destrucción absoluta se vive este viernes en la localidad de Alto de Sierra, en el departamento Santa Lucía, tras el avance descontrolado de un violento incendio de pastizales registrado durante la tarde del jueves. Las llamas, propagadas a gran velocidad desde el cuadrante noreste por efecto de las intensas ráfagas de viento, envolvieron rápidamente al barrio Rural II y al asentamiento San Cayetano, provocando pérdidas materiales irreparables para numerosas familias que debieron escapar con lo puesto para salvar sus vidas.
El desgarrador testimonio de una familia que lo perdió todo
Entre los casos más dramáticos se encuentra el de Maxi, un vecino del barrio Rural II que sufrió la destrucción total de su propiedad y la pérdida de cinco vehículos que se encontraban estacionados en el predio. «Veíamos cómo el fuego avanzaba y quemaba las viviendas en San Cayetano. No se podía respirar. No me dio tiempo a sacar ningún vehículo; lo único que prioricé fue a mi familia. Mis hijos salieron llorando, pero lo importante es que estamos vivos», relató conmovido mientras intentaba retirar escombros y chapas retorcidas de lo que solía ser su hogar, hoy declarado completamente inhabitable.
El siniestro obligó a una masiva y desesperada evacuación comunitaria, en medio de densas columnas de humo que impedían la visibilidad y dificultaban el trabajo de contención vecinal y de las dotaciones de bomberos.
Sospechas en torno al origen del foco ígneo e investigación pericial
De acuerdo con el testimonio concordante de los habitantes de la zona, el fuego se habría originado inicialmente en un descampado ubicado en inmediaciones de la ex Bodega Pringles. Según precisaron los vecinos, en ese sector las llamas habían sido sofocadas previamente, pero habrían vuelto a reactivarse horas más tarde debido a las condiciones climáticas, propagándose de manera imparable hacia las áreas pobladas.
Efectivos de la Policía de San Juan, divisiones de Bomberos y personal de emergencias sociales continúan desplegados en el terreno llevando adelante peritajes técnicos para determinar si medió negligencia o intencionalidad en el inicio del siniestro, al tiempo que se coordina el relevamiento de daños y la asistencia de urgencia para los damnificados.
Fuente: San Juan 8








