El paso del feroz viento Zonda registrado este jueves dejó un escenario devastador a lo largo y ancho de San Juan. La simultaneidad y violencia de los incendios desatados por las ráfagas extremas generó una crisis sin precedentes que puso al límite la capacidad de respuesta de los rescatistas. Según confirmó formalmente Diego Morales, director de Protección Civil, los equipos de emergencia concretaron 62 intervenciones de magnitud y el sistema operativo llegó a encontrarse saturado ante el volumen de los focos ígneos.
En materia sanitaria, los equipos médicos brindaron más de 80 atenciones de urgencia derivadas de la inhalación de monóxido de carbono, crisis nerviosas y quemaduras directas. El caso de mayor gravedad compromete la vida de un joven de 21 años, quien debió ser internado en terapia intensiva tras sufrir quemaduras en aproximadamente el 70% de su cuerpo mientras combatía el avance de las llamas sobre su propiedad. Asimismo, un menor de edad también sufrió quemaduras y requirió asistencia médica inmediata.
Más de 30 viviendas destruidas por las llamas
En el plano material, las pérdidas fueron catastróficas. El fuego arrasó total o parcialmente con más de una treintena de hogares, concentrándose el mayor impacto en dos sectores críticos:
- Barrio Rural II (Santa Lucía): El avance de las llamas sobre cañaverales y pastizales colindantes atrapó a decenas de casas, provocando cuantiosos destrozos y escenas de desesperación vecinal.
- Asentamiento San Cayetano: Las precarias construcciones fueron presa fácil de las pavesas arrastradas por el viento, dejando a numerosas familias con lo puesto.
- Médano de Oro (Rawson): En calle Alfonso XIII y Calle 6, los frentes de fuego devoraron viviendas y galpones rurales, exigiendo un despliegue continuo de cuarteles de Bomberos.
Este dramático siniestro se produce a casi un mes del grave antecedente registrado en el departamento Pocito, donde otro temporal de Zonda había destruido cerca de ocho viviendas, encendiendo nuevamente la alarma sobre la vulnerabilidad de las zonas periurbanas frente a estos fenómenos meteorológicos extremos.







