Después de casi un mes de profunda angustia e intervenciones de alta complejidad, Lucas Díaz finalmente dejó el hospital y regresó a su hogar para continuar con su rehabilitación. El futbolista del Club Sportivo Villa Obrera había sufrido una grave perforación intestinal como consecuencia de un fuerte impacto recibido durante un encuentro de la Liga Sanjuanina de Fútbol, cuadro que puso en riesgo su vida y demandó dos complejas cirugías.
La gravedad del cuadro inicial obligó a operarlo de urgencia el mismo día del golpe; no obstante, el pasado 10 de septiembre los cirujanos debieron someterlo a un segundo procedimiento debido a que el injerto colocado en la primera intervención no evolucionó favorablemente. Tras superar días críticos y mostrar una mejoría sostenida, en las últimas jornadas comenzó a ingerir alimentos sólidos de forma paulatina bajo estricto control médico, lo que permitió que los profesionales autorizaran el alta sanatorial.
Si bien el regreso a su vivienda marca un paso fundamental en su recuperación, el proceso recién comienza: Lucas deberá guardar reposo absoluto, afrontar controles periódicos y continuar con cuidados intensivos durante las próximas semanas. Por este motivo, su familia mantiene activa la campaña solidaria para costear los elevados gastos del tratamiento postoperatorio y de rehabilitación. Quienes deseen colaborar económicamente pueden enviar donaciones a través de Mercado Pago al alias leonesdeloeste, a nombre de Ivana Patricia Contreras Oropel.








