Frente a la estricta paridad numérica en el Congreso de la Nación y la carencia de los votos necesarios para aprobar la reforma electoral, el Poder Ejecutivo nacional diseñó una estrategia política de alto calibre: trasladar las negociaciones parlamentarias a Francia. Durante la segunda edición de la «Argentina Week», que se desarrollará en París del 30 de septiembre al 2 de octubre, la comitiva oficial encabezada por el presidente Javier Milei compartirá tres jornadas de convivencia directa con una docena de mandatarios provinciales, entre los que se destaca el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, con el objetivo de sellar los acuerdos definitivos para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Convivencia en Europa y advertencia electoral para 2027
La comitiva que viajará a la capital francesa nuclea a gobernadores de peso territorial: Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
Desde el núcleo duro de Balcarce 50 buscan aprovechar los foros económicos y las reuniones privadas en París para exigir un alineamiento explícito tanto en la supresión de las primarias como en el proyecto de Presupuesto 2027. En los despachos oficiales ya hicieron circular un mensaje tajante: aquellos distritos que no aporten sus votos para derogar las PASO quedarán formalmente excluidos de eventuales acuerdos electorales o frentes comunes con el oficialismo nacional de cara a los comicios del próximo año.
Presupuesto, objeciones provinciales y el ajustado escenario en el Senado
Las conversaciones no estarán exentas de fricciones. Los gobernadores aliados reclaman modificaciones sustanciales en la ley de leyes antes de comprometer el acompañamiento de sus legisladores, exigiendo puntualmente retirar los recortes contemplados en las partidas de discapacidad y en la Asignación Universal por Hijo (AUH).
En el Senado de la Nación, el margen de maniobra de la Casa Rosada es sumamente estrecho: el bloque libertario cuenta con 21 bancas propias, mientras que el interbloque peronista sostiene un piso sólido de 25 escaños, lo que deja a la oposición a tiro de solo 11 voluntades para bloquear cualquier iniciativa. Ante la falta de consensos firmes, el Gobierno baraja estirar las definiciones hasta diciembre mediante la prórroga de las sesiones ordinarias y la posterior convocatoria a sesiones extraordinarias.
A la tensión legislativa se suma el factor temporal: la Cámara Nacional Electoral (CNE) ya notificó al Congreso que cualquier modificación de las reglas del juego democrático debe sancionarse con una antelación mínima de entre tres y seis meses respecto al acto eleccionario, mientras la senadora Patricia Bullrich intenta mediar con el PRO y la UCR para evitar fracturas internas en el bloque dialoguista.
Fuente: Diario 13 San Juan








