Tras más de dos décadas marcadas por una profunda sequía estructural, la provincia de San Juan se encamina hacia un cambio de paradigma hídrico de magnitud histórica. La consolidación del fenómeno climático «El Niño», combinada con una acumulación nívea en la alta cordillera que multiplica entre tres y cuatro veces los niveles promedio habituales, activó las alarmas de Protección Civil. De acuerdo con un exhaustivo informe publicado por Diario 13 San Juan, el organismo provincial puso en marcha un amplio plan de contingencia ante el inminente incremento del caudal que bajará hacia diques, ríos y canales durante los meses de primavera y verano.
El deshielo y las compuertas inactivas por más de 20 años
En declaraciones a Diario 13 San Juan, el titular de Protección Civil, Diego Morales, subrayó que la transición desde un período de sequía tan prolongado hacia una etapa de superávit hídrico impone desafíos operacionales urgentes. Al elevarse las temperaturas con la llegada de la primavera, el deshielo cordillerano acelerará la bajada de agua: “Han habido compuertas que no se han abierto por más de 20 años”, advirtió Morales, graficando las obras de reacondicionamiento que debieron encararse de urgencia en los embalses locales, tales como la reparación integral de 8 de las 16 compuertas en el dique Cuesta del Viento (Iglesia).
El peligro en zonas secas que fueron pobladas
Uno de los factores de mayor vulnerabilidad radica en la ocupación territorial no planificada. Durante las últimas dos décadas de escasez, diversos cauces naturales, lechos secos y bajos anegables permanecieron sin presencia de agua, propiciando la construcción de viviendas precarias y asentamientos. Morales remarcó con preocupación la situación de puntos sensibles como Médano de Oro (Rawson) y sectores linderos a las márgenes de los ríos, donde el resurgimiento del agua con fuerza torrencial podría desencadenar anegamientos severos y forzar evacuaciones de emergencia.
Operativo COPRE: centros de evacuación y recomendaciones familiares
Para mitigar los riesgos, el Ejecutivo provincial constituyó el Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE), un comando conjunto articulado entre ministerios y las 19 comunas departamentales. Las acciones en curso contemplan:
- Logística y refugios: acondicionamiento de centros de evacuación en departamentos alejados y precordilleranos, con reservas de insumos canalizadas por el Ministerio de Desarrollo Humano.
- Comunicaciones y transporte: reacondicionamiento de redes de radio VHF y disponibilidad de colectivos de línea y vehículos de tracción 4×4 para traslados inmediatos.
- Prevención comunitaria e intrafamiliar: desde Protección Civil instaron a las familias a realizar limpieza profunda de desagües, canaletas y cunetas domiciliarias, reparar techos y confeccionar una mochila de emergencia (con documentación protegida, agua potable, alimentos no perecederos y abrigo) ante cualquier contingencia climática.








