El crecimiento exponencial de las plataformas de juego virtual comenzó a pasarle una factura directa a las salas de juego tradicionales en la región de Cuyo. Mientras en Mendoza la fuerte merma en los ingresos de los casinos estatales obligó a una reestructuración drástica con cierre de sectores históricos y retiros voluntarios, en San Juan el gremio de trabajadores del rubro advirtió que la recaudación en los establecimientos físicos ya acumula una caída cercana al 40%.

Así lo planteó Manuel Jiménez, secretario general de la Asociación Sanjuanina de Empleados de Casinos, quien detalló que el sector afronta un doble impacto: por un lado, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios que reduce el presupuesto destinado al ocio, y por el otro, la migración masiva de apostadores hacia los teléfonos móviles. «Hoy en día el casino está en el celular», sentenció el dirigente al describir cómo la inmediatez y la falta de barreras físicas de las apuestas online están vaciando las salas presenciales.
El contraste con Mendoza: cierres y despidos en la vecina provincia
El fenómeno ya desató una crisis estructural al otro lado del Desaguadero. Según un relevamiento del diario mendocino Los Andes:
- Derrumbe en las arcas públicas: El beneficio mensual de los casinos estatales de Mendoza cayó de un promedio de $1.785 millones a principios de 2026 a $1.064 millones entre abril y agosto (una baja superior al 40%).
- Cierre de mesas de paño: El Instituto Provincial de Juegos y Casinos cerró el histórico sector de «Juego Vivo» en el Casino Central debido a que la recaudación apenas alcanzaba a cubrir el 29% de la masa salarial de sus 82 operarios, quienes fueron puestos en disponibilidad.
- Retiros voluntarios masivos: De una plantilla de 460 trabajadores estatales, más de 100 empleados ya iniciaron los trámites para desvincularse.
Cuál es la situación actual en los casinos de San Juan
A diferencia de Mendoza, Jiménez aclaró que en el territorio sanjuanino no se han producido cierres de salas ni de bingos durante el último año. No obstante, advirtió sobre la precarización y el ajuste encubierto en el sector privado local:
- Modalidades temporarias: Las empresas concesionarias están recurriendo a contratos a plazo fijo de tres o seis meses para amortiguar la caída de clientes, lo que genera alta rotación e inestabilidad laboral.
- Controles y seguridad: El titular del gremio remarcó que las salas físicas sanjuaninas cuentan con rigurosos sistemas de acceso con reconocimiento biométrico para prevenir el ingreso de menores y autoexcluidos, un estándar que contrasta con la proliferación de plataformas web clandestinas.








