El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su disconformidad con la decisión de la justicia británica de otorgar la libertad bajo fianza a cinco sospechosos detenidos en las inmediaciones de la base aérea de la Real Fuerza Aérea (RAF) de Fairford, en el suroeste de Inglaterra. La instalación militar, clave para la logística y el despliegue de bombarderos de las fuerzas estadounidenses en sus operaciones en Medio Oriente, había quedado bajo máxima alerta ante la presunta preparación de un atentado terrorista con explosivos.
«Estoy sorprendido de que los hayan liberado. Yo no lo hubiese hecho», sentenció Trump ante los periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca. El mandatario remarcó que los acusados —cinco jóvenes residentes de Londres, de entre 23 y 25 años— estaban bajo estricto seguimiento de inteligencia: «Estaban buscando hacer un gran daño a nuestra fortaleza. Los tuvimos bajo observación durante mucho tiempo y los atrapamos. Sabemos todo sobre ellos». Consultado de manera directa sobre si la maniobra respondía a directivas del régimen de Irán, Trump respondió tajante: «Podría ser».


Camionetas sospechosas, evacuación de vecinos y fianza estricta
El operativo antiterrorista se desencadenó tras la detección de tres camionetas blancas en actitud sospechosa en los alrededores del predio militar en Gloucestershire. Ante el riesgo inminente:
- Peritaje de explosivos: Brigadas antiexplosivos y peritos forenses militares inspeccionaron los vehículos, mientras que unas 85 familias de los poblados linderos fueron evacuadas preventivamente por seguridad.
- Líneas de investigación: Laurence Taylor, titular de la unidad británica de lucha contra el terrorismo, aclaró que la investigación sigue abierta bajo rigurosas pautas procesales: «Esto no significa que la pesquisa haya terminado. Estarán sujetos a condiciones de fianza estrictas mientras se recopilan pruebas». Los agentes analizan si los acusados actuaron como intermediarios o por encargo de una potencia extranjera.
La base de Fairford y el rechazo tajante de Irán
La base de Fairford adquirió un rol neurálgico desde que Londres autorizó a Washington a operar desde allí para misiones defensivas y ofensivas contra objetivos iraníes, lo que había despertado advertencias previas del canciller de Teherán, Abbas Araghchi.
Tras las insinuaciones de la Casa Blanca, la Embajada de Irán en Londres emitió un comunicado oficial en el que «rechazó categóricamente y condenó enérgicamente» cualquier intento de vincular a su gobierno con el incidente, desestimando las sospechas mientras la inteligencia de ambos países continúa cruzando información.








