En medio del revuelo político generado por la conversión de la residencia presidencial en una base fuertemente custodiada, el vocero presidencial Adrián Ravier brindó este martes precisiones desde la Casa Rosada sobre los motivos que llevaron a extremar la seguridad en torno a Javier Milei. Según expuso el portavoz oficial en conferencia de prensa, el blindaje responde puntualmente a dos factores de riesgo: recientes amenazas dirigidas a funcionarios de primera línea del Ejecutivo y el despliegue preventivo coordinado ante la inminente visita oficial del papa León XIV al país.
Desde el entorno presidencial ratificaron la convicción de que se atraviesa un «clima de seguridad preocupante», vinculando el refuerzo militar con las alertas terroristas internacionales, las amenazas de bomba registradas en Balcarce 50 y la advertencia de muerte que habría recibido de Hezbollah el número dos de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), Diego Kravetz. En contrapartida, desde el Gobierno desmintieron de forma categórica que la militarización guarde relación con las denuncias públicas de la exlegisladora libertaria Marcela Pagano sobre supuestos desvíos de fondos en contrataciones de alimentos: «No se comprobó absolutamente nada de lo denunciado», afirmaron con malestar en la cúpula oficial.
Durante su alocución, Ravier también respondió sobre las variables económicas y sociales de la coyuntura. Respecto a la suba del riesgo país, la atribuyó al impacto externo por la tensión bélica en Medio Oriente y al incremento de tasas de la Reserva Federal estadounidense sobre los mercados emergentes. En materia social, el vocero admitió un repunte en el índice de pobreza, que pasó del 28,3% al 32%, responsabilizando a «ataques políticos» ocurridos hacia finales de 2025 que alteraron el tipo de cambio, aunque pronosticó un sendero de reversión impulsado por la desaceleración del IPC al 1,7% mensual y la baja en el costo del financiamiento para las familias.
Fuente: Infobae








