Un sorprendente hallazgo arqueológico en plena alta montaña movilizará a una expedición científica hispano-argentina hacia la cordillera del Tigre, en el límite entre las provincias de San Juan y Mendoza. Se trata de un conjunto de singulares estructuras de piedra lineales y montículos sobre el que no existen antecedentes en la literatura científica y que fue divisado originalmente a través de imágenes satelitales de Google Earth por el andinista Carlos Gobbi.

Tras dos intentos frustrados en 2025 debido a la hostilidad climática de la zona, Gobbi logró acceder al paraje en febrero pasado luego de una travesía a pie de cuatro días en condiciones extremas, sin señal de comunicaciones y con severa escasez de agua. En el lugar constató sobre el terreno la presencia de corredores y pasillos pétreos continuos que superan los 30 metros de longitud, junto a pircas y acumulaciones artificiales de roca, sin indicios de vajilla o restos orgánicos visibles en superficie.
Campaña en diciembre: drones, geoarqueología y pistas del pasado

Las imágenes y coordenadas fueron puestas a disposición de los arqueólogos Cristina Prieto-Olavarría (IANIGLA-CONICET) y Horacio Chiavazza (UNCuyo), quienes calificaron el sitio como inédito para la arqueología de la región. El estudio de campo formal se llevará a cabo durante el próximo mes de diciembre en el marco de la iniciativa binacional Arqueoandes, en colaboración directa con el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (España), encabezado por los expertos Mario Gutiérrez y Juan Pedro Bellón.
Entre las principales hipótesis de trabajo, los investigadores evalúan que el enclave pudo haber funcionado como un espacio ceremonial o santuario de altura vinculado a la concepción sagrada del paisaje durante la dominación del Imperio Inca (siglos XV y XVI), o bien tratarse de un campamento logístico o estacional de comunidades previas o posteriores. La campaña multidisciplinaria desplegará relevamientos fotogramétricos con drones, dataciones radiocarbónicas, análisis microscópicos de sedimentos y botánica antigua para desentrañar la función real de este monumental complejo andino.








