Un episodio de extrema gravedad conmociona a la provincia de Buenos Aires tras el hallazgo sin vida de Nerea Geraldine Pereira (11) en una vivienda ubicada en la calle 19 al 1500, entre 115 y 116, en el partido de Berazategui. Lo que inicialmente ingresó como una llamada al 911 cerca de las 2 de la madrugada por un presunto suicidio por ahorcamiento en el baño, dio un giro absoluto con la intervención judicial y los resultados forenses preliminares, que derivaron en la inmediata aprehensión de su círculo íntimo conviviente.
Al llegar el personal del Comando de Patrullas, el cuerpo de la menor yacía en el piso en posición fetal, tras haber sido movido previamente por uno de los moradores. Horas más tarde, la autopsia preliminar practicada en la morgue judicial desmoronó la versión inicial: el examen médico constató lesiones compatibles con golpes en distintas partes de la espalda, signos evidentes de hemorragia interna e indicios compatibles con abuso sexual de vieja data, lesiones que no se corresponden con una maniobra de ahorcamiento aislada.
Cuatro detenidos e imputación provisoria

Ante la contundencia del cuadro forense, la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 3 de Berazategui, fiscal Gabriela Mateos, ordenó la inmediata intervención de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (Sub DDI) local y dispuso allanamientos de urgencia. En ese marco, quedaron formalmente aprehendidos cuatro familiares directos que convivían o tenían trato diario con la nena: su madre, Rocío Pereira; su abuela materna, Mónica Villalba; y dos tíos maternos, identificados como Ezequiel Pereira y Enzo Sánchez.
La Justicia recaratuló el expediente bajo la calificación provisoria de abandono de persona seguido de muerte, aunque no se descarta un agravamiento a figuras penales más severas conforme avancen los peritajes complementarios y se determine el grado de autoría material, participación o encubrimiento en las agresiones previas y en el desenlace fatal.








