El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reveló este jueves estremecedores avances sobre el brutal episodio ocurrido a bordo del vuelo FZ1073 de la aerolínea Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv con 174 ocupantes (166 de ellos ciudadanos israelíes). De acuerdo con las declaraciones brindadas por el mandatario a la cadena Fox News, las investigaciones preliminares sobre el perfil del copiloto —un ciudadano oriundo de Omán— indican que «se sometió a un adoctrinamiento islamista radical» y que su objetivo deliberado era provocar una catástrofe aérea suicida por odio a los israelíes.
Durante el violento ataque en pleno vuelo sobre espacio aéreo saudita, el agresor apuñaló de gravedad al capitán indio Smit Machchhar (39), provocando que la aeronave sufriera una caída en picada de unos 17.000 pies en menos de un minuto. Según los testimonios de los tripulantes, el copiloto fuera de control comenzó a gritar «Mátenme, mátenme» mientras intentaba inutilizar los comandos y sistemas de navegación del avión.
Rescate heroico en cabina y aterrizaje de emergencia
La tragedia se evitó gracias a la rápida y desesperada reacción de un grupo de pasajeros y tripulantes que irrumpieron en la cabina de mando. Entre ellos se destacó el accionar de Yaniv Hayun, un plomero israelí que logró reducir al atacante con una toma al cuello y jalar de los mandos para frenar la picada vertical y estabilizar el fuselaje. Junto a otros pasajeros y personal de a bordo, lograron inmovilizar y atar al atacante con los cables de los auriculares provistos para el pasaje, manteniendo el control durante casi 50 minutos hasta concretar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Tabuk, Arabia Saudita.

Mientras el capitán herido permanece hospitalizado y fue calificado como un héroe tanto por Israel como por el primer ministro indio Narendra Modi, el sospechoso sigue bajo custodia de las autoridades saudíes a la espera de ser extraditado a los Emiratos Árabes Unidos. Si bien las agencias de aviación y la fiscalía emiratí mantienen abiertas todas las hipótesis —incluyendo posibles desequilibrios psiquiátricos—, desde el gobierno israelí catalogaron el hecho como un flagrante intento de atentado terrorista yihadista diseñado para quebrar la seguridad regional y los acuerdos diplomáticos en Medio Oriente.







